jueves, 17 de abril de 2008

La otra historia de Juan

Juan anda por todas partes. Eso afirma constantemente. A veces se ausenta del paìs: otras, de la ciudad. El quiere dejar que crezca su barba y hacerse un bohemio.
Constantemente habla de la naturaleza, de la belleza de un amanecer, del sol, de la luna, de los àrboles, de la belleza...
No puede decirle a su esposa... Dèja el trabajo y vàmonos; pero, inventa cualquier cosa para viajar. Para el, su esposa es bellìsima.
¨El viajar es un libro abierto. Lo acompaño con la compu... y saco informaciòn de donde estè¨.
No le gusta escribir sino contar.
¨Mira, dice, yo soy feliz cuando salgo de la biblioteca donde trabajo... y me pongo còmodo ¨.
Comodidad para èl es sencillez. Se pone una franela, unas bermudas y unas sandalias...
No obstante, su trabajo, en una casa de libros, no los lee, pero se mantiene actualizado acerca del contenido de muchos de ellos.
Su filosofìa es la de ser y no tener; luego corrige, y sostiene, que es màs importante ser que tener. Que el dinero para èl, no es un ìdolo, sino un sirviente que le sirve para vivir mejor. El afirma que, entre el y su mujer, ganan mucho...
En su hacienda disfruta viendo los pàjaros, sus animales, sus àrboles...Que camina y va a ver el rìo que le pasa cerca.
A veces sale de la hacienda a ver el lago... Porque naciò a sus orillas.
¨Yo no sè porque la gente no disfruta el hoy ¨ ¨Yo lo rumbeo; pero eso si, siempre confiando en Dios y en su voluntad...aunque no soy religioso´¨.
Cuando observo a jòvenes que no son capaces de esforzarse, de luchar, de obtener las cosas sabiendo el valor de ellas, me da tristeza¨.
¨Hay cosas que no cuestan nada y producen felicidad ¨. Por ejemplo, la amistad, el amor a la esposa, a mis hijos, nietos, amigos... a lo que hago con gusto, como atender a la gente en la biblioteca, caminar, ver un amanecer, visitar una exposiciòn de pinturas, asistir a un concierto, dormir a orillas de un rìo¨.
¨Vivo la vida, me arriesgo, creo en la gente...¨
Imaginate, me dice, que tengo en la hacienda unos acuìferos riquìsimos... Los cuido, porque hay que cuidar el agua... Hablo con un àrbol, llamado cabima, que tiene un tronco inmenso. Siento a la naturaleza que me habla...¨
Sin duda, que Juan es incorrregible, contradictorio... pero siempre anda con una sonrisa a flor de labios.. Es un personaje.

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Juan Manuel Estrada
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Escritos en el Tiempo