sábado, 14 de enero de 2017

Homenaje a la virtud en el día del Maestro

Indudablemente, que recuerdo a Andrés Bello, a Simón Rodríguez, Cecilio Acosta, Rómulo Gallegos y a Luis Beltrán Prieto Figueroa. Con ese recuerdo quiero rendir homenaje a todos los Maestros, en especial, a mis Maestros de Primaria, entre ellos, Elda Bermúdez de Pérez y muy especialmente, a mi amada esposa Lérida Molero de Inciarte, destacada y abnegada educadora de toda la vida.
El 15 de enero es el Día Nacional del Maestro.
Maestro no es cualquiera.
Maestro no es un truhan ni un bebedor, ni un bohemio, ni ningún inmoral...
Gallegos en su cuento El Maestro, nos da a entender que Maestro no es ese al que todos le decían Maestro: Un truhan desharrapado gran bebedor y amigo de exhibir su trasnochada erudición ante quienes le celebraban.
Un día amaneció la calle o calles de la ciudad en silencio y soledad. Y el Maestro se quedó asombrado.
Sólo vio a un tullido mendigo y a éste le preguntó: ¿Qué se ha hecho la gente de la ciudad?
El tullido de inmediato le respondió: Y cómo que usted no sepa que todos se han ido al cementerio a enterrar a un justo, que dicen que era la misma virtud. Que mientras vivía nadie se ocupaba de él, pero al morir todo el mundo ha sentido su ausencia... lo llevaban dentro de sus corazones y hoy han oído palabras que ya no se decían, ha hablado el Dios mudo que cada uno lleva dentro de sí mismo.
Y Prieto nos dice: "Una sociedad indiferente quiere encontrar chivos expiatorios para librar a una casta de hombres y mujeres que hicieron de la fortuna personal (de la mal habida principalmente) el único objetivo para vivir... Maestros maltratados y mal pagados... La vida, el sufrimiento, la desesperación, son maestros capaces de generar la energía suficiente para deshacer el mundo de injusticia y crear con los fragmentos uno nuevo. Sin embargo, es de esperar que en la construcción de los cimientos de ese mundo estén los maestros colocando las piedras y el metal para darle consistencia" (Un Mandato Ineludible. Diálogos con Luis Beltrán Prieto F.; de la autoría de Antonio Ecarri Bolívar)
Maestro es sinónimo de virtud, de persona justa y creador de hombres y mujeres para la libertad.
Rindo este homenaje y quiero indicar al que lea, que se puede enterrar a un justo, a la justicia, a la verdad, a la libertad y a la razón, pero germinarán como semillas de luz para una patria digna, humana y de bienestar para todos.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

El respeto y el cuidado a los ancianos

“No me rechaces ahora en la vejez, me van faltando las fuerzas, no me abandones” (Sal 71, 9)

No voy a hablar de países como el nuestro, donde familias, Estado y sociedad en general, se olvidan de sus ancianos. No es un caso aislado escuchar que, lo dejaron en un geriátrico – si es privado, con los gastos pagos por un tiempo – y jamás lo visitan, ni siquiera una llamada. El Estado o los gobernantes, como se enriquecen, salvo pocas excepciones, no se ocupan de los geriátricos (recientemente, murieron por hambre 25 ancianos por falta de comida en uno a cargo del gobierno nacional), la seguridad social es casi inexistente, creen que, con las propinas que dan de 25 dólares, importe mensual indignante de las pensiones del IVSS, ya todo está bien, cuando los están enviando al barranco, a la muerte porque no alcanza para nada, entiéndase, alimentos, medicinas, etc., lo básico.
Narro ahora dos experiencias. Una, dramática. La potencia del mundo tiene un sistema laboral perverso, no hay seguridad social. Anciano, quebrados por los años, cargando cajas… da dolor verlos. Ni tienen salud ni tienen pensiones ni jubilaciones, porque no pueden acceder o comprar seguros médicos. Esto ocurre en EE.UU.
La otra experiencia. Un modelo: Noruega.
He tenido, junto a mi esposa, la oportunidad de visitar ese país varias veces. Nuestra hija es ciudadana noruega y tenemos una nieta nacida allá. Visiten, apreciados gobernantes y políticos, lo mismo que los médicos, principalmente, a ese país escandinavo y apreciarán un modelo donde la Economía está al servicio del hombre y no éste al servicio de las ganancias milmillonarias de élites codiciosas, enfermas de avaricia, de corrupción, de todo tipo de ilícitos… Allí los viejitos son reyes. Los gobernantes no le pegan a una viejecita por protestar por hambre. ¡Vayan carajo! Chávez fue y poco o mejor nada hizo por implantar ese modelo de justicia social en Venezuela.
No sé si fue de Bolívar; pero a él se le atribuye: Que el mejor gobierno es aquel que es capaz de garantizar la mayor felicidad posible al pueblo. Estos “bolivarianos” han acuñado: La mejor forma del gobierno es la del socialismo del SSXXI capaz de garantir la mayor suma de infelicidad posible. Para muestra un botón: La realidad dramática que “vive” la “patria segura”.
Hay pueblos africanos, paupérrimos en lo económico, y a los ancianos se les venera, se les honra y se les cuida. No es asunto de riqueza sino de buen corazón de carne y no de piedra. Es de amor al prójimo, consecuencia del amor a Dios y a sí mismo.
Yo comulgo plenamente, súper convencido, con Francisco, cuando quizá, atendiendo al grito de los ancianos, dice: “!Cuanto quisiera una Iglesia que desafíe la cultura del descarte con la alegría desbordante de un nuevo abrazo entre los jóvenes y ancianos!”
Los padres pudieran hacer mucho más de lo que hacen para que sus niños amen, respeten, quieran a sus abuelos y sean capaces de respetarles así no tengan razón, y no que les peguen o amenacen con pegarles sin respetar su fragilidad o debilidad, o les falten con palabras ese debido deber. Son palabras de san Juan Pablo II, que agrega: “Muchas veces son los abuelos quienes aseguran la transmisión de los grandes valores a sus nietos, y muchas personas pueden reconocer que deben precisamente a sus abuelos la iniciación a la vida cristiana”.
Recomiendo leer Amoris Laetitia del Papa Francisco, Números 191 -193; dedicada a los ancianos.

martes, 7 de junio de 2016

El caos del transporte en Maracaibo

Cuando en Maracaibo, considerada históricamente la ciudad más importante de Venezuela y de América Latina, por ser pionera en ciencia, tecnología, cultura, economía, arte… A manera de ejemplos, enunciativa que no limitativa, la electricidad se dio primero en la “Tierra del sol amada”, la radio y la tv – casi primeras en esta tierra de gracia - llegamos a tener en esos momentos dos plantas televisoras funcionando a la vez, Televisa del Zulia y Ondas del Lago TV, por cierto esta última propiedad del abuelo de Angélica Vale, bellísima y talentosa mujer, que junto a Raúl González, no menos talentoso, hacen un gran programa por Telemundo: Que Noche (1); en el cine, se hizo la primera película; en ciencia, el primer trasplante de riñón… Teníamos un Lago de aguas dulces que tuve la oportunidad de disfrutarlo muchas veces (2); los servicios de agua, luz, aseo, seguridad personal y de bienes eran impecables; los colegios públicos igual (me da lástima, tristeza, de cómo está el Grupo Escolar Nacional General Rafael Urdaneta, en Sabaneta, insalubre, en ruina, en condiciones precarias…); nunca falté a una sola clase, con Maestros de vocación, de entrega, de amor por sus alumnos. Les rindo honor, entre ellos, a Elda Bermúdez de Pérez, una gran mujer, cristiana católica de excepción, mi Maestra de 5to. Grado). Teníamos una economía real diversificada en lo comercial, bancario, empresarial, agroindustrial, etc. Podría enumerarlas y como ya no hay casi ninguna de esas manifestaciones del emprendimiento zuliano. A mí me gusta hablar de la Provincia de Maracaibo porque lo del Zulia fue un invento que, no comulgo con él, aunque sea zuliano-maracucho de sepa (3).
Ese era aquel mi Maracaibo de tipo colonial, aquel de musas de Pérez, Yépez y Baralt; aquel de hospitalidad; una ciudad hermosa… Recuerdo el pitazo de La Regional e inmediatamente Don Armando Molero… ya van pa` las doce… poné los plátanos… ya está listo el fogón. Y Don Armando nos deleitaba con sus canciones, muchas de ellas, auténticas y bellas poesías.
Maracaibo fue llamada la Atenas de América que, no obstante la decisión de un autócrata de cerrarle la LUZ, ésta no se detuvo.
Podíamos recorrer la ciudad toda, sin correr riesgos de inseguridad… hasta inicios de la década del 90, donde la corrupción comenzaba sus estragos sociales y de otra índole; corrupción que ha llegado a extremos insoportables.
Esta perorata viene a colación, por la deplorable condición ecológica humana, económica, ambiental que presenta Maracaibo, de la que no escapa toda Venezuela. La corrupción campea. La corrupción impide el que haya una ecología sana.
Una buena calidad de vida se inicia con un sistema de transporte público decente, digno, económico, puntual, que esté en buen estado y no sea contaminante. No puede haber desarrollo humano integral con deplorables condiciones que presentan las unidades de por puesto y de buses, que no deberían estar en funcionamiento si no operara la irresponsabilidad populista en nuestros dirigentes, principalmente en el Gobierno en sus distintos niveles.
Los expertos en transporte exigen que se imponga, ante lo álgido del problema, que enferma a la población, junto con la situación calamitosa que “desvivimos” los venezolanos, la “prioridad del transporte público”. No puede haber desarrollo con esta precariedad, que desespera, en otras colas infamantes, a los usuarios. Veamos la realidad, que es superior a la idea, y al bla bla bla.
Yo he celebrado signos de esperanza de caminar hacia un transporte decente, con los buses que Metromara ha puesto en circulación. Le confiere dignidad al hombre y mujer de a pie. Ojalá se extienda por todos los barrios y urbanizaciones de toda la ciudad, y se castigue fuertemente al malandro o delincuentes que los destruyan.
A mí en lo personal – perdón por hablar de mí – me han echado una gran vaina: los taxistas porque cobran cauchos todos los días como valor de sus servicios que mirando al firmamento vemos que compiten con los alimentos, medicinas, servicios profesionales, etc.,  y hay que buscar un telescopio de alta precisión para alcanzar esos precios, en una economía dolarizada, menos en los salarios, pensiones y jubilaciones… (4)

(1) Nicolás Vale Quintero es el abuelo de Angélica Vale, pionero de la Radio y la Televisión Zulianos, con Ondas del Lago.
(2) Con el Lago de Maracaibo se tiene una gran deuda. Rescatarlo, sanearlo para que vuelva a ser el reservorio de agua dulce más grande del mundo, es el gran reto de un gobernante y de toda la sociedad civil, y de todos los que le han explotado para extraer su petróleo, nacionales y extranjeros. El agua dulce potable para uso humano, comercial, industrial y agro industria podría ser la continuación de ese reto para solucionar la crisis del preciado líquido. Sería un inicio de retorno a un nuevo paradigma de producción económica ecológica, diversificada y real.
(3) El nombre de Zulia fue un invento para castigar a Maracaibo. Seguiré investigando.
(4) La vaina personal es que no me voy a montar en esas pocilgas rodantes o WCs – como me decía un apreciado maestro – y los taxis quedaron fuera del alcance de mis exiguos recursos económicos de un pensionado, de uno de los millones de venezolanos que hemos sufrido el costo de la dignidad ante un régimen autocrático o dictatorial, de corte puro fascista. Esa vaina me obstaculiza mis actividades. Vivo casi en una cárcel.