
Recordemos siempre que Jesús sufrió el calvario de su muerte en cruz y no se quejó. Dios permitió su resurrección y ahora está sentado a su derecha, donde recibió el Espíritu Santo, que luego nos lo comunicó a todos nosotros. Dios proveyó.
No te quejes ante nadie. Actúa, busca salidas o soluciones. Déjate guiar por el Espíritu Santo. El te indicará el camino a seguir, la solución.
Jesús ha resucitado para la vida eterna. Aleluya. Estamos en Pascua, porque él pasó por pruebas crueles que culminaron en la muerte en cruz. Fijémonos en su sufrimiento y demos dignidad a nuestros sufrimientos. Que estemos siempre dispuestos a servir a Dios, a Jesús y al Espíritu Santo, y a los demás. Que tengamos FE, que Dios siempre proveerá. Que llevemos nuestra cruz con alegría, pero eso si, sin quejarnos ante nadie.
Feliz Pascua para todos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por comentar.
Rafael Inciarte Bracho
Escritos en el Tiempo