domingo, 7 de marzo de 2010

¿Qué necesitamos? Fe en Jesucristo

“…y nadie puede conocerse a sí mismo si no es tentado, ni puede ser coronado si no ha vencido, ni puede vencer si no ha luchado, ni puede luchar si carece de enemigos y de tentaciones” San Agustín.
Las crisis le presentan al hombre oportunidades pero también tentaciones.
Las crisis atemorizan y de ello nadie o pocos escapan. El hombre puede caer en las redes del diablo, que no otra cosa es, lo atinente a las tentaciones.
Si logra vencer ha podido ser por seguir a Jesucristo que venció a Satanás en todas las tentaciones que le ofreció. Nos transformó en sí mismo (Mt 4, 1-11).
Cuando se lucha se va creando una ética ¿por qué? Porque vamos haciendo un hábito. Así tenemos que nos hacemos austeros porque practicamos la austeridad; nos volvemos solidarios porque propiciamos y ejecutamos actos solidarios; amamos porque hacemos una vida dirigida por lo más grande que existe, Dios, que es Amor…
La falta de ética está expresada en numerosos hechos. Me permito citar algunos: las guerras, guerrillas, actos terroristas, suministro o venta de armas a regímenes dictatoriales, discriminaciones raciales, religiosas, políticas, económicas y de todo tipo; la corrupción, la negociación sin corazón ni escrúpulos contra seres humanos… Ha sido una enunciación, no una limitación de casos de injusticia, de crueldad y de falta de amor para con los seres humanos. Benedicto XVI ha hablado de la Revolución posible: la del Amor.
¿Cómo se forma la ética? Diciendo y reiterando, NO a la guerra. No a las guerrillas. No a los secuestros. No a la corrupción.
¿Cómo se forma la ética? Afirmando, a diario, la cultura del SI. Si a la cultura del trabajo. Si a la cultura de la austeridad. Si a la Política con moral. Y, por supuesto, y en todo momento, desde el amanecer hasta la hora de dormir: Si a Jesucristo, que es el Camino, la Verdad y la Vida. Él nos conduce al Padre. Él, antes de morir, nos legó la fuerza del Espíritu Santo que nos ilumina y nos impulsa a desarrollar la ética de nuestros dones y carismas al servicio de los demás, en especial, de los pobres. Víctor Corcoba Herrero afirma que “la humanidad ha entrado en trance y que precisa talentos que no suelen encontrarse en la política, sino más bien en la pobreza, que es de donde por lo común despierta el ingenio” (El mundo ha entrado en trance por falta de ética. Panorama 26-2-2010).
Es esa fuerza, que nos da el Espíritu Santo, la que nos permitirá salir de la crisis del mundo presente. No existe otra. Por eso ante la pregunta ¿qué necesitamos? Respondo: A Jesucristo.

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Juan Manuel Estrada
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