jueves, 18 de diciembre de 2014

Mensaje para la Paz

“¿Dónde está tu hermano? (Gn 4, 9). Y todos ustedes son hermanos (Mt 23, 8).
Ya está circulando en internet, la XLVII (47) Jornada Mundial de la Paz, contentiva del Mensaje del Santo Padre Francisco, titulada: La fraternidad, fundamento y camino para la paz. Como cada inicio de año, siempre con la esperanza de paz y concordia, y por un mundo nuevo, el 1 de enero estaremos viendo al Papa llevándolo a la humanidad.
Deseo de nuestro Santo Papa, es que todos tengamos una vida llena de alegría y esperanza. Por cierto, que, en más de una ocasión, nos ha dicho que no permitamos  nos roben la esperanza de un mundo mejor  al actual.
Afirma en el Mensaje, que la fraternidad habite en nuestros corazones para no ver en los hermanos y hermanas contrincantes, sino hermanos a los cuales acoger y querer.
El título nos conduce a sostener firmemente: la fraternidad es esencial al hombre, dada su naturaleza relacional. Un hombre aislado no puede ser fraterno.
Sin fraternidad imposible no hay sociedad justa ni paz estable y duradera.
La familia es la primera escuela del hombre y de la mujer, por tanto, es allí, donde padres y madres deben enseñar a sus hijos la fraternidad. Por tanto, ella empieza en la familia.
La globalización nos acerca pero nos victimiza. Es una “globalización de la indiferencia” - que desmiente la vocación del hombre a la fraternidad - Para la globalización, así entendida, nada importa el sufrimiento de los demás. Se lesionan los derechos humanos fundamentales, sobre todo el derecho a la vida y a la libertad religiosa.
Cómo es posible que en el siglo XXI siga la esclavitud, la cruel trata de personas por comerciantes “sin escrúpulos”. El Papa enumera una extensa lista de delitos de esta naturaleza.
Las guerras, es probable que algunas hayan sido inventadas para vender armas, sin importar el dolor y el sufrimiento de los pueblos, de los hermanos y hermanas, de una sociedad que debería ser común; y hay otras guerras, no menos crueles, que se dan en el campo económico y financiero con efectos destructivos de familias, de vidas y de empresas.
Benedicto XVI sostiene que la globalización acerca pero no nos hace hermanos. En ella hay ausencia de una cultura para la solidaridad. Se cultiva el consumismo y la mentalidad del “descarte”, de declarar, sin decirlo, a seres humanos débiles inútiles e inservibles. Incluso jóvenes a quienes se les cercena el futuro. Amén el abandono de viejos, niños, mujeres, etc. Cunde el desempleo.
Es consecuencia del alejamiento de Dios. Que no permite la fraternidad. Reina Caín que mata a millones de Abeles en el planeta. Se asesina por envidia, indiferencia, egoísmo y odio. Se irrespetan las diferencias legítimas entre hermanos y hermanas.
No se toma en cuenta que Jesucristo regeneró la fraternidad con su muerte y resurrección. La cruz es el “lugar” definitivo donde se funda la fraternidad, que los hombres no son capaces de generar por sí mismos.
Es necesaria la fraternidad entre personas pero también entre naciones.  Fraternidad en la economía; fraternidad que elimine la guerra; fraternidad que es opuesta a la corrupción y al crimen organizado; fraternidad que cultiva y protege a la naturaleza; fraternidad que conduce a la paz entre todos los hermanos y hermanas.

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Juan Manuel Estrada
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Escritos en el Tiempo