domingo, 14 de septiembre de 2008

13 de septiembre de 1941: Nace Acción Democrática

El gobierno, que presidía el general Isaías Medina Angarita, había impuesto, como condición para legalizar al partido, que cambiara de nombre.
Rómulo Gallegos propuso el de Acción Democrática y así se quedó para siempre. Rómulo Betancourt no firmó su acta constitutiva, no obstante ser, su máximo líder y fundador.
Hoy está llegando a 67 años de existencia.
No me gusta hacer comparaciones. Parece odioso. Que lo hagan otros. Me concreto a decir lo siguiente.
Eran sus dirigentes Betancourt, Gallegos, Andrés Eloy Blanco, Luis Beltrán Prieto, Raúl Leoni, Gonzalo Barrios, Alberto Carnevalli, Leonardo Ruiz Pineda, Luis Hurtado, Valmore Rodríguez, Domingo Alberto Rangel, Carlos Dascoli, Luis Tovar, Raúl Ramos Giménez, Manuel Alfredo Rodríguez, Clarisa Sanoja, Pinto Salinas, Paz Galarraga, Italo Boscán, Angel Alcides Semprún, Luis Vera Gómez, Iván Emonet, Eligio Anzola Anzola, Carlos Andrés Pérez, Francisco Olivo, Augusto Malavé Villalva , Jaime Lusinchi y paro de contar. Era una pléyade de hombres y mujeres. Lo más granjeado de la civilidad de la Venezuela de entonces.
No hago comparaciones con el antes ni después de su aparición, como el partido del pueblo, en cuanto a la calidad íntelectual, ética y política de sus líderes con otros, porque cada época tiene sus características. Que lo hagan otros. No yo, porque, ese fue mi partido, y pudiera verse comprometida mi imparcialidad al respecto.
Tuvo grandes ejecutorias como gobierno; también errores. El partido ha lucido en ciertos momentos, menguado. Hoy pareciera estar en recuperación que el tiempo lo afirmará o negará.

Después de la Homilía. El Perdón

Hoy y todos los días debemos orar sin cesar. Y al rezar, no olvidar nunca el Padrenuestro.
Por qué hoy más que ayer ?
Porque en la Santa Eucaristía se nos pide que seamos capaces de perdonar al hermano, al prójimo.
En la primera Lectura del libro del Eclesiástico se nos dice, con una afirmación contundente, que son ¨cosas abominables ¨el rencor y la cólera ( Sir 27, 33; 28- 9 )
Si luchamos por no ser pecadores, por imitar a Jesucristo, debemos cumplir con los mandamientos que, se sintetizan, en aquello de amar al prójimo como a ti mismo.
No tener rencor, ni cólera, ni odio, ni actitud vengativa, es entrar en los linderos de esa síntesis.
Al perdonar, que es un acto de voluntad y no de sentimientos, nos serán perdonados nuestros pecados. Perdonar sin límites como Jesús nos propone: 70 veces siete ( Mt 18, 21- 35 )
Hay que perdonar de corazón. Hacerlo diariamente en nuestras oraciones.
Tener presente que Jesús en la Cruz pidió al Padre perdón por los que le hicieron sufrir. Pérdonalos Padre que no saben lo que hacen.
Porque quien hace mal, no sabe que se le revierte de manera implacable.
La justicia divina castiga al que hace el mal, al que no perdona. Al que no perdonó a su deudor, luego de haber sido perdonado por la misericordia de Dios, que es amor, fue enviado por El a los verdugos y fuera soltado después que perdonara al siervo deudor.

jueves, 11 de septiembre de 2008

¿ La sostenibilidad un negocio ?

El ex presidente de Costa Rica, José Figueres, apostó, en Santander, España, porque los gobiernos creen ¨marcos regulatorios¨ para encauzar el dinamismo de la sociedad en dirección a un desarrollo ¨mucho más sostenible¨ que ¨sólo se logrará si lo convertimos en un buen negocio¨(http://espanol.news.yahoo.com/)
El encuentro, donde participara Figueres, se celebró en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, llevó por título ¨Del progreso imposible al futuro sostenible. Inventando un nuevo modelo social y empresarial para la sostenibilidad ¨.
Podría entender que los gobiernos, deberían crear condiciones para la participación de la iniciativa privada, por ser ésta dinámica, creativa, impulsora y tener capital. No se excluiría a otras personas individuales y colectivas para actuar dentro de esas condiciones.
Un Estado, que garantice la seguridad jurídica, tanto de personas como de bienes, que sea estable y no esté sujeta a vaivenes de ningún tipo, o los gobiernos, limitados por leyes, podría ser empresario, promover iniciativas para actuar, de manera conjunta, con esos sectores, para el logro de la eficiencia de sus empresas y pueda cumplir con lo social, con éxito, combatiendo el hambre, la pobreza y sus secuelas dramáticas.
Tanto para el Estado, como para el sector privado, sería un buen negocio esa sostenibilidad; pero, repito, sin excluir otras formas individuales y colectivas también actores de ese desarrollo sostenible.
La exposición del hijo de otro presidente costarricense, José Figueres Ferrer - el del Espíritu del 48, que eliminó al ejército y dedicó los ingresos por este concepto a salud y educación del pueblo - resulta tan interesante que, plantea, un cambbio de timón a la sociedad global porque, por un lado, son ¨importantes las regulaciones de los gobiernos y, por otro, ¨crear condiciones para que se meta el sector privado de lleno a ayudar a que este mundo sea realmente mucho mejor¨. Supone esto que, la globalización debe adquirir con urgencia, un rostro humano.
No debe imponerse a los pueblos un modelo de desarrollo porque ¨no hay una ley en ningún país que obligue a que siga desarrollándose o a que lo haga de cierta manera por lo ¨que pueden escoger no desarrollarse¨, según afirma el conferencista citado.
Lo antes expuesto, lleva a cambios. Hay que pensarlos con cuidado pero rápido y actuándo sin demora. Los organismos multilaterales no pueden imponer modelos a ningún país; ni tampoco país alguno hacerlo. La autodeterminación existe hasta en la Unión Europea y la globalización e integraciones no pueden negarla. Aceptarlo, es aceptar el cambio de nuestras identidades de pueblo: Yo soy maracucho del Zulia, mi primera Patria; soy Venezolano y soy Latinoamericano, y por qué no, soy del Mundo. Un francés jamás dejará de serlo y así todos los europeos...
El mundo vive crisis económica grave y según Figueres, por primera vez afecta más a los países desarrollados. Ellos están obligados a cambiar. Que se olviden si piensan seguir viviendo confort con los recursos de los países que los tienen.
El consumismo no puede seguir siendo como el de USA, por sólo citar un ejemplo. El dramatismo de los cambios globales llevan a pensar y repensar en un modelo de sostenibilidad, con solidaridad para con los pobres; lleva a actuar sin demora.