viernes, 2 de febrero de 2007

Qué hacer ante la inflación ?

He leido con detenimiento a Friedrich August von Hayek en su trabajo titulado, La libre elección de moneda, para darle respuesta a la pregunta que le sirve de identificación a estas notas.
Las personas deben tener derecho a elegir libremente la moneda que quieran utilizar.
El monopolio de los gobiernos para emitir moneda debe ser limitado. Debemos deslastrarnos del concepto de usar ¨moneda de curso legal ¨, más cuando ésta empobrece, arruina y le quita poder adquisitivo al ciudadano.
El remedio para evitar el abuso de los gobiernos es el derecho a rechazar la moneda que no le ofrezca confianza y preferir la que lo merezca.
Los gobiernos deben estabilizar la moneda restringiendo la emisión.
En inflación ni la más severa medida evita que la gente utilice cualquier moneda, incluso mercancías.
La moneda buena expulsa la mala.
Y es que todo ciudadano tiene derecho a cuidar su riqueza, su capital, su moneda, etc.
Puede comprar oro, mercancías, y vender siempre por encima de la inflación.
Un gobierno responsable debería darle las condiciones de evitarle al ciudadano, su ruina. Evitaría los controles de cambio. Establecería un sistema de cambios libres. Y si su moneda se aprecia, si hay confianza política, pocos se inclinarían por la compra de monedas exranjeras.
La estabilidad monetaria depende de políticas confiables. ¨La fama de seriedad financiera se convertiría en un capital celosamente custodiado por las emisiones de monedas, seguros de que la más ligera desviación del camino honrado reduciría la demanda de su producto¨como afirma Hayek.
A los gobiernos hay que quitarles la ¨maquinita ¨de hacer dinero. Cómo?
Con gobiernos limitados apegados a la legalidad. No hay otra solución.

La Palabra. Fe y razón

Pongo Fe de primero; con minúscula y de segunda, la razón.
Santo Tomás de Aquino ofrece un modelo válido de armonía entre razón y fe, que son dimensiones del espíritu humano, que se realizan plenamente cuando se encuentran y dialogan.
Santo Tomás sostenía que la razón humana respira, se mueve en un horizonte amplio, abierto, en el que puede experimentar lo mejor de sí misma. Sin embargo, cuando el hombre se limita a pensar sólo en objetos materiales y experimentables, se cierra a los grandes interrogantes de la vida, sobre si mismo y sobre Dios, se empobrece.
El considerar verdadero solo lo que se puede experimentar constituye un límite para la razón humana y produce una terrible esquizofrenia, evidente para todos, por lo que conviven racionalismo y materialismo, hipertecnología e instintos desenfrenados.
Es urgente, por tanto, redescubrir de una manera nueva la racionalidad humana abierta a la luz del logos divino y a su perfecta revelación que es Jesucristo, Hijo de Dios hecho hombre.
Cuando la fe cristiana es auténtica no mortifica la libertad ni la razón humana; entonces, por que la fe y la razón deben tenerse miedo, si al encontrarse y al dialogar pueden expresarse de la mejor manera?.
Todo lo antes expuesto, proviene de Benedicto XVI, mi admirado y respetado Santo Papa, al plantear una alianza entre fe y razón; y de la Encíclica ¨Fides et ratio¨, de mi otro Papa, Santo, admirado, respetado y siempre recordado, Juan Pablo II.
Fuente: Ecclesia digital. 28 de Enero de 2007

Opinión rib La secuestraron y la mataron

Escribo con dolor y tristeza.
No es para menos.
El lunes en la tarde secuestraron a una honorable trabajadora y la mataron.
Ella, junto a su esposo, ya fallecido, trabajó toda la vida. Producto de sus esfuerzos lograron hacer riqueza; riqueza agropecuaria en la zona de El Laberinto.
Ella había perdido a su único hijo varón, quien falleciera joven, con todo un mundo por delante. Fue mi colega. Nos graduamos juntos de abogado y tuvimos una gran amistad que nació en la aulas de la Universidad, nuestra querida Universidad del Zulia.
De ese trabajo productivo son numerosas las personas que pueden dar fe.
Desde hacer carbón, producir tomates, hacer cotizas, criar unos animalitos, producir carne, leche, queso, y salir ¨pelo e guama¨, él mismo a venderlo en el centro de Maracaibo. Y a fuerza de ahorrar, lograron hacer varias haciendas, y hasta una industria...
¨Pelo e guama¨, así se conocía a Helí Saúl Fuenmayor, y su hijo, Helí Saúl Fuenmayor Avila.
Pues bien, al fallecer ambos, como toda una mujer del campo, si se quiere valiente, se puso al frente de todo. Jamás aceptó que se le dijera que vendiera todo. Siguió luchando. Rendíale homenaje permanente a lo creado, haciendo soberanía, creyendo en Venezuela.
Elba Avila de Fuenmayor entrando a La Victoria, una de las fincas, fue secuestrada.
Ella tenía 74 años de edad.
Seguro que no aceptó entregar el esfuerzo de su vida... y fue asesinada.
¨Pelo e guama¨ y Elba eran mis compadres.
Que puedo decir... que siento rabia, dolor, tristeza, ante este hecho, que como muchos que hoy ocurren en Venezuela, son lamentables, y demuestran que la tan cacareada soberanía es sólo verbal y que no hay gobiernos que lo eviten.
A sus hijas, Violeta y Lizbeth, a sus nietos, a toda su familia, mi sentido pésame. Que Dios les de fortaleza espíritual en este trance tan amargo.