domingo, 29 de noviembre de 2009

La precariedad laboral

La mejor riqueza de un país es su capital humano, o mejor, sus hombres y mujeres. Es de apreciar al ser humano como centro, autor y fin de toda la vida económica – social. Es el principal recurso a salvaguardar y valorar. Hacerlo con la persona en su integridad (Gaudium et spes, No. 63).
La exposición en este trabajo tiene la orientación de la Encíclica Cáritas in veritate que aborda la cuestión social así como, en su momento, lo hicieron otras, empezando por la Rerum novarum.
Todo gobierno debe velar por la felicidad de sus gobernados, para que, en términos bolivarianos, “haya la mayor suma de felicidad posible”. En momentos de crisis económica financiera “el lujo pulula junto a la miseria”. Reinan el egoísmo, la avaricia, la corrupción, “banqueros de la noche a la mañana”, aguinaldos millonarios para unos pocos y obreros recibiendo tan poco que una hallaca estará fuera de su alcance en estos tiempos de Navidad.
Hay países donde el Índice de Felicidad Colectiva los ubica en los primeros lugares, puedo señalar, a Noruega, Canadá, Irlanda, por sólo señalar algunos donde el hambre no existe y la pobreza casi que no se ve.
Precariedad laboral se exterioriza en aquellos regímenes que les quitan a sus trabajadores sus posibilidades de luchar, a través de sus sindicatos, por mejores condiciones de vida para ellos y sus familias. Es incurrir en violación de derechos humanos fundamentales como el derecho a la vida y a la libertad de asociación.
Los sistemas de previsión y protección no pueden fallar. La seguridad social tiene que ser garantizada. Los servicios públicos no deben fallar.
Los pueblos del mundo tienen necesidad de justicia social. La lucha de ellos es global como global se ha hecho el mercado en detrimento de la felicidad de los trabajadores.
Benedicto XVI citando la Doctrina Social de la Iglesia, invita a dar vida a asociaciones de trabajadores para defender sus propios derechos, a ser respetadas, hoy más que ayer, y agregaría, a no ser perseguidos ni asesinados o presos los trabajadores por sus reclamos justos y necesarios.

domingo, 22 de noviembre de 2009

2010 ¿año de la política unitaria trascendente de Venezuela?

Luis Ugalde escribió en El Nacional (19 – 11 – 09) un artículo, titulado, “Hay futuro”.
Por considerarlo interesante para la meditación, reflexión y análisis, para tratar de saber qué está pasando en la Venezuela del presente, que preside Chávez, plagada de graves conflictos más que conocidos, tanto nacional como internacionalmente hablando, lo glosaré. Antes hago breve referencia a hechos recientes tales como: Lo de gobierno transitorio que, el viernes antepasado, publicara el periodista Miguel Salazar, en Las Verdades de Miguel; lo del país reconciliado al cual aspira la mayoría venezolana (Milagros Socorro lo refirió); la posición del agudo, inteligente y audaz político, José Vicente Rangel que, en su estilo de “ñame pelado”, mano derecha y mano izquierda, sin decir diciendo, califica de gobierno fracasado el que preside Hugo Chávez (Panorama 16 – 11 – 09. Algo está pasando en Venezuela). Otro hecho: La foto de chavistas y oposición en el CLEZ del Zulia donde por unanimidad apoyaron condecorar con la Orden Udón Pérez a la Virgen Chinita, la Patrona del Estado Zulia.
Las glosas y algunas notas. 1. “Hay futuro si no nos dejamos atrapar por el pasado”. “Sólo desde una esperanza y voluntad de futuro en la que cabemos todos como constructores y beneficiarios, podremos superar la actual estéril crispación y derrotar el círculo vicioso”.
2. “Tenemos ejemplos cercanos de rupturas liberadoras”.
El articulista pone varios: Nelson Mandela, la transición española que encabezaron el joven Felipe González, el viejo comunista Santiago Carrillo y el falangista franquista Adolfo Suárez; la transición en Chile; y la que, en 1957, comandaron Jóvito Villalba y Rómulo Betancourt después de derrocado el dictador Pérez Jiménez, que, por cierto, vivió y murió, con su inmensa riqueza mal habida, en España.
3. “Estos cambios históricos son guiados por líderes que se liberan de su pequeñez y la de su bando para multiplicar fuerzas y jugársela completo por la esperanza de un país reconciliado”.
La realidad actual está empujando a la existencia de esos líderes, que estarían proviniendo de todo el espectro político venezolano, y que estarían actuando desprendidamente y por amor a la patria.
4. “Sabemos lo que hoy Venezuela anhela. Sus posibilidades de éxito dependen de una conducción lúcida, no atrincherada entre chavistas y opositores. Este gobierno se agotó…”
Nadie entiende qué es eso de socialismo del siglo XXI. Nadie entiende que se reivindique al chacal, hoy preso en Francia, como líder revolucionario. Nadie entiende que se convoque a una V Internacional de Izquierda invocando el espíritu de Marx, Engels, Mao, Bolívar, Che Guevara…, en una mezcolanza o sincretismo increíble. Nadie entiende que haya un discurso que fracasó.
5. “La legítima e irrenunciable esperanza de los pobres hoy flota en el aire, pues no encuentra dónde reposar, mientras que la esperanza de los acomodados se extravía en el disfrute cotidiano”.
Una Venezuela en crispación permanente no le conviene a la larga a todos. Es contraria a la paz que, como única vía, conduce al progreso y desarrollo humano integral.
6. “Necesitamos políticos maduros (no depende de la edad) para encarnar en propuestas sólidas esas metas constitucionales y la esperanza frustrada de las mayorías”.
7. “No son tiempos para líderes raquíticos, ni para políticos de pequeñas capillas sectarias, sino para gente capaz de pensar en Venezuela más que en sus partidos o en su ridícula figuración personal”.
Es hora para la trascendencia. Es hora para el heroísmo, que puede pasar por el martirio, por o para el bien de todos.
8. “La gente añora una ola refrescante de renovación espiritual, multicolor y ecuménica, que renueva lo mejor de nuestras raíces cristianas. La Mesa de la Unidad es una excelente idea, también las “redes unitarias” y otros movimientos pero sólo en la medida en que sean en verdad unitarios y no disfraces para formas nuevas de división y de mezquindad”.
El ecumenismo significa, en este contexto político, toda iniciativa que apunte a una mayor unidad: La Unidad Nacional.
El perdón es una de esas raíces para lograr ese país reconciliado que queremos. Los chilenos lo tuvieron años después del golpe contra Allende (con sus crímenes, exilios, prisiones) para lograr una democracia blindada, poderosa.
9. “No hay futuro exitoso sin superación de la pobreza y ésta no es posible sin que los pobres se transformen por dentro, se pongan de pie y activen sus capacidades creativas. Pero los pobres no se bastan, sino que necesitan políticas públicas con oportunidades efectivas y apoyos y alianzas del resto de la sociedad”.
Ni “reparticionismo improductivo” ni “clientelismo corruptor”.
10. En el 2010, como necesidad vital para esa democracia blindada, poderosa, saldrá “la política unitaria de los demócratas de diverso signo y proveniente de los cuatro puntos cardinales de la política, siempre que se sea portador de algo mayor que ellos mismos”.
¿Será el 2010 el año trascendente de la política unitaria en Venezuela?Es tarea de todos, el alcanzarlo para la grandeza de Venezuela y el bien de quienes vivimos en élla.

lunes, 16 de noviembre de 2009

¿ Qué pasa en Venezuela ?

En Venezuela hay voces de todos los sectores -excluidos los radicales de uno u otro signo - que quieren la paz y la reconciliación. Saben que algo está ocurriendo para que la paz, que es la vía segura del progreso y la justicia, no se logre, y se preguntan ¿ qué pasa ? ¿ qué se esconde detrás de la inseguridad ? ¿ por qué no se combate frontalmente con una política nacional que sea política de Estado no expuesta al debate político ordinario ? ¿ las medidas incruentas se justifican cuando el orden y la seguridad no existen ?
Es cierto que el venezolano no quiere muchas de las cosas que ocurrieron durante la llamada IV República, pero sabe que la seguridad existía, que había convivencia política y social entre todos los venezolanos y que, con menos recursos que los que ha tenido la V, se vivía mejor.
¿ Qué pasa ?
Por qué no se dialoga? ¿ Por qué se traba ese diálogo ? ¿ Quién lo traba ?
Para muchos es el presidente Chávez la razón de esa traba, pero ¿ será verdad cierta y rigurosa ?.
Algo se respira en el ambiente nacional que inquieta a más de un venezolano que, repito, quiere paz y reconciliación, y no partes de guerra semanal de numerosos asesinatos, donde más de cuarenta personas - fin de semana pasado en Caracas - pierden la vida.
El venezolano no quiere guerra contra Colombia. Quiere que se apliquen medidas para acabar con la inseguridad traducida en secuestros, robos, atracos, asesinatos, corrupción policial, etc.